REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO TÁCHIRA.
201° y 154°
PARTE DEMANDANTE:
APODERADA DE LA PARTE DEMANDANTE:
PARTE DEMANDADA:
ABOGADO ASISTENTE DE LA PARTE DEMANDADA
EXPEDIENTE Nº
MOTIVO:
BLANCA ESPERANZA ZAMBRANO, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V.-2.545.581, domiciliada en Caño amarillo Parte baja, finca El Delirio, Municipio Samuel Darío Maldonado del Estado Táchira y civilmente hábil.
LISBE CONSUELO SANCHEZ CHACON, venezolana, titular de la cédula de identidad N° V.-5.681.636, inscrita en el Inpreabogado bajo el Nº 33.332.
MARIA INES CHACON SERRANO, EDIXON CHACON ZAMBRANO, ANGEL DAVID CHACON ZAMBRANO, MIGUEL ANTONIO CHACON ZAMBRANO, RUBEN ALBINO CHACON ZAMBRANO, YAKELIN SARELY ACUÑA CHACON, JOHAN ENRIQUE ACUÑA CHACON, JOEL ENRIQUE ACUÑA CHACON Y JONNYS ENRIQUE ACUÑA ZAMBRANO, venezolanos, mayores de edad, titulares de las Cédulas de Identidad Nrs. V.-5.731.965, V.- 9.192.223, V.-9.352.648, V.-10.851.440, V.-10.851.441, V.-13.761.697, V.-21.439.739,V.-25.809.688 Y V.-25.803.750, respectivamente, la primera domiciliada en la Fría, Municipio García de Hevia del Estado Táchira, el segundo domiciliado en la Tendida, Municipio Samuel Darío Maldonado del Estado Táchira y todos los demás domiciliados en Caño Amarillo, Municipio Samuel Darío Maldonado del, Estado Táchira y civilmente hábiles
ANA EDUVIGES LUNA CHACON, titular de la cedula de identidad N° V.-3.794.260 e inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 26.145.
18.879
RECONOCIMIENTO DE UNIÓN CONCUBINARIA
NARRATIVA
Se inicia la presente causa mediante demanda interpuesta por la abogado Lisbe Consuelo Sánchez Chacón, en su carácter de apoderada judicial de la ciudadana Blanca Esperanza Zambrano, contra de los ciudadanos María Inés Chacon Serrano, Edixon Chacon Zambrano, Ángel David Chacon Zambrano, Miguel Antonio Chacón Zambrano, Rubén Albino Chacon Zambrano, Yakelin Sarely Acuña Chacon, Johan Enrique Acuña Chacon, Joel Enrique Acuña Chacón y Jonnys Enrique Acuña Zambrano, por reconocimiento de unión concubinaria, en la cual alegó lo siguiente:
Que en el mes de agosto de 1960 su representada, comenzó a tener relaciones amorosas y sentimentales esporádicas con el ciudadano Miguel Chacón Torres, quien era venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N°.182.894, divorciado, productor agropecuario, donde salían a compartir determinados momentos, se veían con frecuencia al paso del tiempo se fueron enamorando y se inició un romance que al pasar los años se fue afianzando hasta convertirse esta relación amorosa en una verdadera y única relación concubinaria, la cual se inició a finales del mes de diciembre de 1992, la cual se mantuvo permanentemente en el tiempo, donde por mutuo acuerdo decidieron formar un verdadero hogar, viviendo pública y notoriamente como marido y mujer, estableciendo su domicilio en Caño Amarillo, Municipio Samuel Darío Maldonado del Estado Táchira, como si legalmente estuvieran casados, formando una verdadera pareja y familia, trabajando duro día y noche para salir adelante y criar sus hijos y formar un patrimonio común, que le diera una seguridad estable tanto sentimental como económica, en la vejez, la cual duro hasta el día de la muerte de su concubino, acaecida el día 03 de noviembre del 2011. Que durante la vigencia del concubinato procrearon cinco(05) hijos de nombres: Omaira Chacón de Acuña (Fallecida), Edixon Chacón Zambrano, Ángel David Chacón Zambrano, Miguel Antonio Chacón Zambrano, Rubén Albino Chacón Zambrano, Que durante el lapso que duro dicha unión concubinaria, siempre se trataron como marido y mujer públicamente y se presentaban en esa condiciones, recíprocamente entre familiares y trabajadores y amigos, ayudándose mutuamente y con el trabajo y esfuerzo mutuo adquirieron un conjunto de bienes tanto de muebles como de inmuebles:Primero: Unas mejoras agrícolas, consistentes en pastos artificiales, cercados con alambres de púa, y estantillos de madera, haciendo división en poteros, una vaquera con embarcadero, saladeros, comederos, y una casa para habitación, con el nombre de finca El Delirio, ubicada en el Asentamiento Campesino Caño Amarillo, Sector Caño Amarillo, Parroquia Bocono, Municipio Samuel Darío Maldonado del Estado Táchira. SEGUNDO: Un vehículo adquirido por ante la Notaria Pública de La Fría, Estado Táchira en fecha 21 de mayo de 2004, inserto bajo el N° 65, Tomo 24 de los libros respectivos, TERCERO:Un Lote de reses representado por vacas de ordeño, vacas escoteras, mautes, becerros y toro, con el hierro quemador de Miguel Chacón Torres, por tales razones fundamentó su demanda en lo establecido en los artículos 77 de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela y 767 y 788 ambos del Código Civil (F.1-6).
Por auto de fecha 09 de julio de 2012, este Tribunal admitió la presente demanda, emplazando a los demandados para que compareciera por ante este Tribunal, dentro de los veinte días de despacho siguientes a que constará en autos la última citación más un día que se les concedió como término de distancia, ordenándose la publicación de un edicto de conformidad con el con el ordinal 2° del artículo 507 del Código Civil e instando a la parte actora a consignar las respectivas copias a los fines de elaborar la correspondiente compulsa de citación. Para la practica de la citación de los demandados se comisionó al Juzgado del Municipio García de Hevia de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira. Y en la misma fecha se libró el edicto ordenado.
En fecha 17 de julio del 2012, la abogado actora consignó un ejemplar del diario La Nación de fecha 13 de julio del 2012, en la cual fue publicado el edicto ordenado en autos y en la misma fecha se agregó al expediente.
En fecha 17 de julio de 2012, el alguacil informó que la parte actora le suministro los fotostatos para la elaboración de las respectivas compulsas de citación.
En fecha 18 de julio de 2012 se libraron las compulsas y se remitieron con oficio N° 569 al Juzgado comisionado.
Mediante diligencias de fechas 01 y 24 de octubre de 2012, la parte demandada asistida de abogado, se dieron por citados en la presente demanda, conviniendo en cada uno de los términos de la presente demanda, aceptando los términos plasmado y renunciando a los lapsos procesales que rigen la presente demanda.
MOTIVA
La presente acción de reconocimiento de unión concubinaria, tiene como pretensión de la parte actora, el reconocimiento por parte de la demandada, de una relación concubinaria en el mes de diciembre del año 1992, hasta el 03 de noviembre del 201l.
Según el autor Arquímides González (El Concubinato. Editorial Buchivacoa. 2008), el concubinato es “ la unión monogámica entre un hombre y una mujer, sin impedimentos para celebrar matrimonio, cuya unión reviste caracteres de permanencia, responsabilidad, destinada a integrar una familia y en cuya unión se comprenden los deberes de cohabitación, socorro y respeto recíprocos, todo realizado dentro de la apariencia externa de una unión semejante a la del matrimonio “
Nuestra Constitución y la legislación tanto adjetiva como sustantiva y los criterios doctrinarios y jurisprudenciales establecidos por nuestro Máximo Tribunal, sobre el concubinato, han definido un marco teórico y legal, que permite, de manera clara y precisa, al administrador de justicia, determinar su configuración de dicha institución.
En primero lugar, el artículo 77 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, señala en su última aparte
“ …Las uniones estables de hecho entre un hombre y una mujer que cumplan los requisitos establecidos en la ley producirá los mismos efectos del matrimonio…”.
Por su parte el artículo 767 del Código Civil dispone:
“Se presume la comunidad, salvo prueba en contrario, en aquellos casos de unión no matrimonial, cuando la mujer, o el hombre, en su caso, demuestre que ha vivido permanentemente en tal estado aunque los bienes cuya comunidad se quiere establecer aparezcan a nombre de uno solo de ellos. tal presunción solo surte efectos legales entre ellos dos y entre sus respectivos herederos y también entre uno de ellos y los herederos del otro, lo dispuesto en este articulo no se aplica si uno de ellos esta casado.”
La Sala Constitucional de nuestro Máximo Tribunal en sentencia N° 1682 de fecha 15 de julio de 2005, dejó establecido que:
“…El concubinato es un concepto jurídico, contemplado en el artículo 767 del Código Civil, y tiene como característica –que emana del propio Código Civil- el que se trata de una unión no matrimonial (en el sentido de que no se han llenado las formalidades legales del matrimonio) entre un hombre y una mujer solteros, la cual está signada por la permanencia de la vida en común (la soltería viene a resultar un elemento decisivo en la calificación del concubinato, tal como se desprende del artículo 767 de Código Civil y 7, letra a) de la Ley del Seguro Social).
Se trata de una situación fáctica que requiere de declaración judicial y que la califica el juez, tomando en cuenta las condiciones de lo que debe entenderse por una vida en común.
Además de los derechos sobre los bienes comunes que nacen durante esa unión (artículo 767 eiusdem), el artículo 211 del Código Civil, entre otros, reconoce otros efectos jurídicos al concubinato, como sería la existencia de la presunción pater ist est para los hijos nacidos durante su vigencia
Dado lo expuesto, para la Sala es claro que actualmente el concubinato que puede ser declarado tal es aquel que reúne los requisitos del artículo 767 del Código Civil, y él viene a ser una de las formas de uniones estables contempladas en el artículo constitucional, ya que cumple los requisitos establecidos en la ley (Código Civil), para ser reconocido como tal unión. Por ahora –a los fines del citado artículo 77-el concubinato es por excelencia la unión estable allí señalada, y así se declara…”.
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en la interpretación del artículo 77 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela señala acerca de los presupuestos de procedencia de la presunción de unión concubinaria:
“Unión estable no significa, necesariamente bajo un mismo techo (aunque esto sea un símbolo de ella), si no de permanencia en una relación, caracterizada por actos que objetivamente, hacen presumir a las personas (terceros) que se esta ante una pareja, que actúan con apariencia de un matrimonio o, al menos, de una relación seria y compenetrada, lo que constituye la vida en común.
Para la sala, es que la unión estable en general produzca los mismos efectos que el matrimonio, no significa –se repite- que ella se convierte en matrimonio, si no que se le equipara; es decir en lo que sea posible.
Ahora, bien al equipararse el matrimonio, el genero “unión estable”, debe tener, al igual que este, un régimen patrimonial y conforme al articulo 767 del Código Civil, correspondiente al concubinato pero aplicable en la actualidad por analogía a las uniones estables de hecho, este es el de la comunidad de los bienes adquiridos durante el tiempo de existencia de la unión. Se trata de una comunidad de bienes que se rige, debido a la equiparación, que es posible en esta materia, por las normas del régimen patrimonial matrimonial”
La unión estable de hecho representa un concepto amplio que va a producir efectos jurídicos, independientemente de la contribución económica de cada uno de los unidos en el incremento o formación del patrimonio común o en el de unión de ellos siendo lo relevante para la determinación de la unión estable de hecho, la cohabitación o vida en común, con carácter de permanencia, y que la pareja sea soltera, formada por divorciada, divorciados y/o viudos entre si o con solteros, sin que existan impedimentos dirimentes que impidan el matrimonio.” (Sentencia N° 1682, de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 15 de julio de 2005, expediente N° 04-3301, con ponencia del Magistrado Dr. Jesús Eduardo Cabrera Romero)
Conforme los criterios citados ut supra, para que se de por cierta la existencia de una “unión estable” y se reconozca a los sujetos que la configuran, por la conducta asumida en ejercicio de sus derechos y cumplimiento de sus obligaciones, resulta imprescindible la demostración de los hechos alegados por la parte accionante, frente a la resistencia que el demandado pudiera manifestar y sostener con el acervo probatorio idóneo para este fin, a menos que éste admitiera, de manera libre y voluntaria, como cierta la pretensión, siendo relevado del proceso, todo acto dirigido a probar los alegatos esgrimidos por las partes.
Así las cosas y por cuanto consta en autos, que los demandados convinieron en todas y cada una de sus partes en la presente demanda, reconociendo que entre la demandante y el de cujus ciudadano Miguel Chacón Torres, existió una unión concubinaria. Además se observa que ambas partes renunciaron a los lapsos procesales de promoción y evacuación de pruebas, así como al lapso de informes y de observaciones.
Ahora bien, por cuanto en materia relativa a bienes de la unión concubinaria, con la subsiguiente partición y adjudicación, quien aquí juzga, considera necesario traer a colación el criterio, que sobre este particular, dejó sentado la Sala de Casación Civil, según el cual:
Omisis… “… Por esa razón, es requisito sine qua non la declaración judicial definitivamente firme para poder incoar la demanda de partición de bienes pues esta constituye el documento fundamental que debe ser acompañado al libelo de demanda; además es el titulo que demuestra su existencia…”. (Sent. Nº 00175 del 13-03-2006)
En consecuencia, siendo procedente sentenciar la presentada causa, en lo que corresponde a materia de reconocimiento de la unión concubinaria incoada, se tiene como prueba suficiente la manifestación de los demandados, para dejar establecido que entre la ciudadana Blanca Esperanza Zambrano y el de cujus ciudadano Miguel Chacón Torres, si existió una unión concubinaria, la cual se inicio el mes de diciembre de 1992, hasta el día tres (03) de noviembre de 2011. Así se decide.
DISPOSITIVA
Por los fundamentos antes expuestos, este Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil Mercantil y del Transito de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley decide:
PRIMERO: DECLARA CON LUGAR la demanda intentada por la ciudadana BLANCA ESPERANZA ZAMBRANO, por reconocimiento de unión concubinaria, interpuesta en contra de los ciudadanos María Inés Chacon Serrano, Edixon Chacon Zambrano, Ángel David Chacon Zambrano, Miguel Antonio Chacón Zambrano, Rubén Albino Chacon Zambrano, Yakelin Sarely Acuña Chacon, Johan Enrique Acuña Chacon, Joel Enrique Acuña Chacón y Jonnys Enrique Acuña Zambrano, por reconocimiento de unión concubinaria, quienes son legítimos y universales herederos del de cujus Miguel Chacón Torres, identificado suficientemente en esta decisión. En consecuencia, queda establecido que entre BLANCA ESPERANZA ZAMBRANO y MIGUEL CHACON TORRES, existió una relación concubinaria, con todos los efectos legales, durante un lapso de tiempo que se inició el mes de diciembre de 1992, hasta el día tres(03) de noviembre de 2011.
SEGUNDO: Inscríbase esta sentencia en los Libros de Registro Civil, llevados por el Registro Civil del Municipio Samuel Darío Maldonado del Estado Táchira, una vez quede firme la presente decisión, para lo cual se acuerda expedir copia fotostática certificada, conforme a lo establecido en el artículo 119 de la Ley Orgánica de Registro Civil. Igualmente se ordena publicar en un Diario de los de mayor circulación del Estado Táchira, un extracto de la presente sentencia, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 507 del Código Civil. Notifíquese las partes.
TERCERO: No hay condenatoria en costas por la naturaleza de la decisión.
Publíquese, regístrese y déjese copia certificada para el archivo del Tribunal.
Dada, sellada, firmada y refrendada, en la Sala de Despacho del Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, en San Cristóbal, a los trece (13) días del mes de marzo del año dos mil trece (2013). Años: 202º de la Independencia y 154º de la Federación.-
El Juez, (Fdo) Pedro Alfonso Sánchez Rodríguez.- La Secretaria, (Fdo) María A. Marquina de Hernández.
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