REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRANSITO
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE.
JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO TÁCHIRA.
San Cristóbal, trece (13) de Mayo del año dos mil diez (2010).
200° Y 151º
Visto el anterior escrito presentado por los ciudadanos KATHYA FLOREZ JAIMEZ, antes colombiana hoy en día venezolana, titular de la cédula de Identidad N° V.-22.642.696, asistida por el abogado en ejercicio Guillermo A. Sánchez Muñoz, venezolano, mayor de edad, titular de al cédula de identidad N° V.-104.575, inscrito en el Inpreabogado bajo el N° 104.575, en su carácter de demandante; y por la otra parte el ciudadano NESTOR WILFRIDO PEREZ MEJIA, colombiano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° E.-82.092.550, asistido por la abogado en ejercicio Diana Rodríguez Claros, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V.-16.230.997, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 38.793, parte demandada en la presente causa, mediante el cual celebraron transacción en los siguientes términos:
PRIMERO: ambas partes manifestaron expresamente que los únicos bienes adquiridos durante la comunidad conyugal y que por medio de esta transacción se liquidaran, son :1) Un Titulo representativo de cuarenta y ocho(48) acciones en el Centro Clínico San Cristóbal C.A., según consta en el expediente N° 137 que cursa por ante el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, en Actas de Asamblea extraordinaria del Centro Clínico San Cristóbal, celebrada en fecha 15 de abril de 2005, en que figura como propietario Néstor Wilfrido Pérez Mejia; 2) Un vehículo automotor marca: JEEP, modelo Cherokee, año 2001, placas SAT-55D, con serial de carrocería 8Y4GL58K121102863 y con certificado de origen N° 3000043 propiedad del ciudadano NESTOR WILFRIDO PÉREZ MEJIA; 3) Un vehículo automotor marca: CEVROLET, modelo: Gran vitara, año: 2001, serial de carrocería 8LDFTL52V10005785, SERIAL DE MOTOR: J20A171025, PLACAS: SAP-75W y cerificado de registro de Vehículo N° 3343620 propiedad de la ciudadana KATHYA FLOREZ JAIMES.
SEGUNDO: Ambas partes convinieron que los vehículos mencionados anteriormente en los numerales 2 y 3 continuaran en posesión de cada uno, es decir, el vehículo mencionado en el numeral 2 seguirá siendo propiedad exclusiva de NESTOR WILFREDO MEJIA y el mencionado en el numeral 3 continuará en propiedad exclusiva de KATHIA FLOREZ JAIMES, por lo que quedan cedidos y adjudicados el 50% de derechos que les corresponden sobre la propiedad de cada vehículo.
TERCERO: ambas partes convinieron que el bien a liquidar de la extinta comunidad conyugal es el titulo representativo de cuarenta y ocho (48) acciones que por derecho les corresponde de la Sociedad Mercantil Centro Clínico San Cristóbal C.A. según consta en el expediente N° 137 que cursa por ante el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, en Actas de Asamblea extraordinaria del Centro Clínico San Cristóbal, celebrada en fecha 15 de abril de 2005, en que figura como propietario Néstor Wilfrido Pérez Mejia.
CUARTO: La parte demandada con el fin de dar por finalizado el presente juicio, ofreció a la parte demandante la cantidad de CUATROCIENTOS SESENTA MIL BOLIVARES (Bs.460.000,00), en dinero efectivo y de curso legal, correspondiente al 50% de lo por derecho le corresponde, que le serán cancelados en plazo de sesenta(60) días consecutivos a la firma de la presente transacción. Dicho monto lo obtendrá el oferante de un crédito bancario que se tramitará inmediatamente a la firma de la presente transacción, en la que se dará por garantía el único bien aquí a liquidar, es decir, las acciones el Centro Clínico San Cristóbal.
QUINTO: La parte demandante en aras de terminar el presente juicio, acepto el ofrecimiento realizado por la parte demandada e igualmente declaro que una vez cumplido el ofrecimiento hecho nada quedará a deberse por este ni por ningún otro concepto.
SEXTO: Se conviene que el incumplimiento por parte del demandado del único pago ofrecido y en el plazo acordado, dará lugar para que la demandante solicite por ante este Tribunal la ejecución forzada de la sentencia que homologue la presente transacción.
SÉPTIMO: Amabas partes manifestaron que cada una cancelara los gastos correspondientes a honorarios profesionales de sus abogados, así mismo solicitaron se homologue la presente transacción y se le imparte el carácter de cosa juzgada.
El Tribunal para decidir hace las siguientes observaciones:
El artículo 1713 del Código Civil, establece:
“La transacción es un contrato por el cual las partes, mediante reciprocas concesiones, terminan un litigio pendiente o precaven un litigio eventual”.
Los Artículos 255 y 256 del Código de Procedimiento Civil, respectivamente, expresan:
“La Transacción tiene entre las partes la misma fuerza que la cosa juzgada”
“Las partes pueden terminar el proceso pendiente, mediante la transacción celebrada conforme a las disposiciones del Código Civil. Celebrada la transacción en el juicio, el Juez la homologará si versare sobre materias en las cuales no están prohibidas las transacciones, sin lo cual no podrá procederse a su ejecución”.
La Jurisprudencia de la extinta Corte Suprema de Justicia, nos señala que:
“La Transacción es uno de los modos de autocomposición procesal, la cual tiene la misma eficacia de la sentencia constituye una solución convencional de la litis, mediante la cual las partes se elevan ellas mismas al Juez sus respectivas peticiones y ponen fin al proceso, dejando resuelta la controversia con el efecto de cosa juzgada propio de la sentencia… ”. Sentencia de fecha 28 de julio de 1985. (C.S.J-Casación).
El autor Oswaldo Parilli Araujo, en su obra el “Contrato de Transacción y otros modos extraordinarios de terminar el proceso”, señala que en la transacción procesal, mediante el cual las partes pueden finalizar un juicio que se halla pendiente, requiere, entre otras condiciones que exista “un juicio ante un Tribunal, no importando el estado en que se encuentre, ni si los fundamentos son procedentes o que el Tribunal sea competente. Lo único que se requiere es el auto de admisión decretado por el Tribunal y la notificación del demandado a los efectos del conocimiento del juicio…. que se celebre en un juicio y debe versar sobre el objeto litigioso, el cual consiste en el derecho o pretensión del actor fundamentado bien sea en hechos o en derechos” (Subrayado del Tribunal)
En tal sentido, la transacción es un convenio jurídico que, por virtud de concesiones reciprocas entre las partes que lo celebran, pone fin al litigio pendiente antes o después del pronunciamiento definitivo del juez en el juicio, tiene la misma fuerza jurídica de una sentencia y procede su ejecución una vez acordada las partes sobre sus términos y aprobada judicialmente.
El ordenamiento jurídico impone para la validez de la transacción, el cumplimiento de varios requisitos específicos, cuya inobservancia podría acarrear lo que el Código Civil sanciona con nulidad pues, como todo contrato, la transacción esta sometida a todas las condiciones requeridas para la validez de los contratos en general, muy especialmente, aquellos que aluden a la capacidad y al poder de disposición de las personas que los suscriben, y, en el caso de los acuerdos, luego de dictada sentencia definitiva, que ésta no se haya ejecutado y que haya sido conocida por quienes transigen.
Ahora bien, es necesario destacar que el ordenamiento jurídico impone para la validez de la transacción, el cumplimiento de varios requisitos específicos, cuya inobservancia podría acarrear lo que el Código Civil sanciona con nulidad pues, como todo contrato, la transacción esta sometida a todas las condiciones requeridas para la validez de los contratos en general, muy especialmente, aquellos que aluden a la capacidad y al poder de disposición de las personas que los suscriben, y, en el caso de los acuerdos, luego de dictada sentencia definitiva, que ésta no se haya ejecutado y que haya sido conocida por quienes transigen.
En el caso de marras, es indispensable destacar que efectivamente existe un litigio pendiente, el cual está referido a una partición y en el cual no ha habido sentencia definitiva que dirima la presente controversia; asimismo se observa que las partes teniendo capacidad para disponer y transigir, han manifestado su intención por escrito de culminar con la presente litis, para que surta efectos jurídicos y adquiera la misma fuerza de cosa juzgada; por ende este operador de justicia, considera que se han cumplido con los requisitos que presupone la transacción.
Por los fundamentos expuestos, este Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, LE IMPARTE LA HOMOLOGACIÓN A LA TRANSACCIÓN, dándole el carácter de sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, realizada por las partes en la presente causa. Se acuerda expedir dos juegos de copias certificadas del escrito de transacción y del presente auto.
Publíquese, regístrese y déjese copia para el archivo del Tribunal.¬ El Juez, (Fdo) Pedro Alfonso Sánchez Rodríguez. Hay sello húmedo del tribunal.
-----------------------------LA SECRETARIA, (FDO) MARIA A. MARQUINA DE HERNANDEZ. ESTA EL SELLO DEL TRIBUNAL.